Los pequeños detalles están siempre ahí,
pero solo viven de ellos aquellas
personas que se dejan sorprender y
''caen en la cuenta''.
Hay que tener la suficiente sensibilidad como para darse
cuenta de que continuamente dependo del aire que respiro y no me cuesta nada y sin duda alguna puedo valorar màs un portaviones que un kilo de aire.
El valor de las cosas viene de que sean
gratis y del cariño que ponga en ellas.
El valor de una persona se mide por la
cantidad de pequeños gestos de amor que
configuran cada célula y cada gota de
sangre derramada en los detalles de cada día.
Concluyo dejando una pequeña reflexión:
¿QUÉ PEQUEÑO DETALLE HAS TENIDO HOY?

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